Independiente 1 Colon 3
La salida de Pedro Troglio dejó la extraña sensación en Independiente que con sólo siete fechas del torneo, momento en el que se fue el entrenador, los de Avellaneda ya no tenían nada por pelear. Esta noche hubo una nueva muestra de un equipo desmotivado, desconcentrado e impreciso y Colón, que sí demostró que tiene mucho por pelear, lo aprovechó para ganar un partido clave en su lucha por mantener la categoría. Fue 3-1, en el Cilindro.
El Sabalero fue más, porque se paró de igual a igual, lastimó cuando sumó gente en ofensiva, intentó siempre generar circuitos ofensivos por abajo y además se hizo cargo de los innumerables defensivos de Independiente.
El Rojo sólo creó peligro en centros y así tuvo dos buenas para abrir el marcador en el arranque: el primer cabezazo de Pusineri lo mandó al córner Blázquez y después fue Gioda quien estuvo cerca. Los de Mohamed respondieron a través de Gandín, quien se demoró en un mano a mano con Assmann y perdió el gol.
A los 24m llegó la apertura. Colón armó una buena jugada por la izquierda, Independiente no la pudo sacar, Chitzoff le pegó como venía y clavó el derechazo bien arriba. Antes de que pudiera reacción el local sufrió el segundo, que llegó a los 26m con un muy buen derechazo de Sebastián Romero.
Ausente Montengro e intermitente Patricio Rodríguez, Independiente intentaba llegar con subidas de Moreira que generalmente terminaban con una imprecisión y pelotazos a Denis, que perdió más de las que ganó con los centrales de Sabalero. La única para descontar en los 45m iniciales fue un remate de Calello, que Blázquez mandó al córner.
El descanso no calmó a los conducidos por Santoro, todo lo contrario. Ingresaron a la cancha escuchando el tradicional canto de “la camiseta del Rojo se tiene que transpirar…” y al minuto a Assmann se le escapó una pelota de las manos de manera insólita y Gandín sólo tuvo que empujarla para marcar el tercero.
El gol, especialmente por la increíble equivocación del arquero, terminó con cualquier reacción de Independiente, que pudo haber descontado en un mal cabezazo de Fredes y derechazo de Montenegro que encontró otra buena respuesta de Blázquez. Finalmente el festejó llegó por Denis, quien de cabeza –adelantado- logró quebrar al seguro arquero del santafesino.
Colón dejó la sensación que de haber querido hubiera podido sacar más ventaja. En definitiva le alcanzó para conseguir un muy buen triunfo, mantener el invicto con Mohamed y lo más importante: salir del descenso directo y alcanzar a Racing en el promedio. Eso, quizás, es lo único que tienen para festejar los hinchas de Independiente.
Futbol de PrimeraEl Sabalero fue más, porque se paró de igual a igual, lastimó cuando sumó gente en ofensiva, intentó siempre generar circuitos ofensivos por abajo y además se hizo cargo de los innumerables defensivos de Independiente.
El Rojo sólo creó peligro en centros y así tuvo dos buenas para abrir el marcador en el arranque: el primer cabezazo de Pusineri lo mandó al córner Blázquez y después fue Gioda quien estuvo cerca. Los de Mohamed respondieron a través de Gandín, quien se demoró en un mano a mano con Assmann y perdió el gol.
A los 24m llegó la apertura. Colón armó una buena jugada por la izquierda, Independiente no la pudo sacar, Chitzoff le pegó como venía y clavó el derechazo bien arriba. Antes de que pudiera reacción el local sufrió el segundo, que llegó a los 26m con un muy buen derechazo de Sebastián Romero.
Ausente Montengro e intermitente Patricio Rodríguez, Independiente intentaba llegar con subidas de Moreira que generalmente terminaban con una imprecisión y pelotazos a Denis, que perdió más de las que ganó con los centrales de Sabalero. La única para descontar en los 45m iniciales fue un remate de Calello, que Blázquez mandó al córner.
El descanso no calmó a los conducidos por Santoro, todo lo contrario. Ingresaron a la cancha escuchando el tradicional canto de “la camiseta del Rojo se tiene que transpirar…” y al minuto a Assmann se le escapó una pelota de las manos de manera insólita y Gandín sólo tuvo que empujarla para marcar el tercero.
El gol, especialmente por la increíble equivocación del arquero, terminó con cualquier reacción de Independiente, que pudo haber descontado en un mal cabezazo de Fredes y derechazo de Montenegro que encontró otra buena respuesta de Blázquez. Finalmente el festejó llegó por Denis, quien de cabeza –adelantado- logró quebrar al seguro arquero del santafesino.
Colón dejó la sensación que de haber querido hubiera podido sacar más ventaja. En definitiva le alcanzó para conseguir un muy buen triunfo, mantener el invicto con Mohamed y lo más importante: salir del descenso directo y alcanzar a Racing en el promedio. Eso, quizás, es lo único que tienen para festejar los hinchas de Independiente.
Paso a Paso
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